Madadayo

El siguiente texto fue escrito el 30 de mayo de 2007. Se trata de una despedida del sitio Argenpress.info, que nunca fue publicada por decisión editorial de quienes continuaron con el proyecto. Los motivos de la salida fueron claros: aquel espacio de libertad periodística inicial había perdido ese espíritu junto al paso de su fundador por “infierno católico” -como diría un amigo que tampoco está- . Argenpress ya no era una agencia de noticias. Tal vez, solo prensa partidaria sin partido donde las ideas le habían ganado a los hechos y, por ende, perdido su centro y equilibrio informativo.

Esta será la última vez que pise el privilegiado espacio editorial de Argenpress.info, un prestigioso medio cuyos contenidos se han transformado en material de consulta y de referencia ineludible para comprender la compleja realidad política argentina y latinoamericana.

En apenas cinco años este sitio de noticias ha contribuido, con pocas herramientas técnicas pero con mucha imaginación, a promover un espacio informativo distinto y de pensamiento reflexivo, que hizo discurrir no pocas veces las chorreras de tinta empastastas en las rotativas de los grandes multimedios concentrados (en la maximización de ganancias). Esa es la tarea que sin duda continuarán los hacedores de este sitio de noticias, con sus análisis y panoramas especializados.

Las razones de mi despedida son voluntarias. Se trata de apenas cinco años. Uno más que un período de gobierno, pero casi la mitad de la historia de Internet en Argentina. Intervienen en la decisión los dolores propios de este crecimiento acelerado. En menor medida, las absurdas demandas de algunos pocos colaboradores que no comprendieron que la agencia siempre fue y será un espacio de creación colectiva; y, principalmente, la necesidad de alterar los recorridos para pedalear sin el cuidado intensivo de maestros.

A diferencia de otros formatos similares, Argenpress nació adulta y supo leer aquellos agujeros negros y brechas informativas disimulados en la multiplicidad de canales y productos segmentados del mercado comunicacional. Pero los tiempos han cambiado. Las revoluciones informáticas superaron toda prospectiva, dejando a los lectores la posibilidad de controlar la calidad de los contenidos periodísticos a partir sus prácticas culturales. Desde el punto de vista técnico, primero, por el abaratamiento de las innovaciones tecnológicas y, segundo, porque los cambios en la industria del infoentretenimiento han puesto a prueba la credibilidad de las agendas tradicionales en y desde los nuevos hábitos de consumo, dejando atrás la fase instrumental de los desarrollos cibernéticos.

No es casual que este sitio ya supere los doscientos mil ingresos diarios y que el fenómeno del crecimiento de redes comunicacionales abra otros caminos, se multiplique, encienda y active los conceptos, que no son espontáneos pero sí revolucionarios; y cuyo alcance resulta tan imprevisible como fascinante.

A mis maestros, los que están y los que se fueron a discutir con Hegel sobre si el periódico es o no la misa del hombre moderno, les agradezco su paciencia, enojos y enseñanzas.

A quienes me han soportado del otro lado del texto, mis disculpas y gracias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s